EL ESPEJO: RUTA FRANCISCANA, HUELLA IMBORRABLE EN TLAJOMULCO

Foto: CRÓNICA JALISCO

CRÓNICA JALISCO.- La llamada conquista espiritual que llevaron a cabo los evangelizadores poco después de la llegada de los conquistadores entre los siglos 17 y 18, dejaron una huella imborrable en México y en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga.

A su paso, los franciscanos que llegaron al nuevo mundo dejaron un conjunto de conventos, iglesias y hospitales de indios que hoy prevalecen como un ejemplo de la arquitectura de aquellos años, y hoy conforman un valioso patrimonio histórico cultural.

La Ruta Franciscana en Tlajomulco  la conforman 10 templos de estilo barroco, localizados en Santa Cruz de las Flores, San Agustín, San Juan Evangelista, San Lucas evangelista, Cajititlán y la cabecera municipal, de hecho,  fue nombrada como “Zona Arqueológica y Patrimonio de la Nación” por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La ruta inicia en la Capilla de Nuestra Señora del Refugio fincada a finales del siglo XVIII, en un inicio dedicada a la Purísima Concepción y posteriormente fue consagrada a Nuestra Señora del Refugio.

Otro punto nos lleva al Templo de la Santa Cruz, ubicado en la localidad de Santa Cruz de la Flores, ahí mismo se encuentra la  Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad. Otro punto a visitar es el Santuario de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción también conocido como la antigua capilla del hospital de indios donde se ubica además, la Parroquia de San Antonio de Padua.

Mientras que en el poblado de Cuexcomatitlán podrás conocer el sitio donde se enseñaba a las mujeres las artes domésticas y a servir en el templo; aprendían a escribir, contar, cantar, rezar, tocar instrumentos musicales y hacer las labores propias del hogar.

Casa al finalizar la ruta se encuentra la Basílica de los Santos Reyes en Cajititlán, de mediados del siglo XVII, y ahí mismo, la Parroquia de Nuestra Señora de la Soledad, edificación que data de mediados del siglo XVII y  es la única del conjunto de capillas e iglesias que presentan un alfiz (moldura o marco) con abundante decoración.

Hoy en día recorrer la Ruta Franciscana resulta toda una experiencia al ponernos en contacto con los pasos de aquellos franciscanos y que nos permiten además el asombro por la belleza de  sus obras.